jueves, 14 de mayo de 2020

Jesucristo nos envía al Espíritu Santo



JESUCRISTO NOS ENVIA AL ESPIRITU SANTO

Religión. Séptimo

Actividad: leer, hacer el resumen y responder las reflexiones en el cuaderno.
Recuerden la cita bíblica se lee y se compara con el tema, no es escribir la cita.

Después de la muerte de Jesucristo, los apóstoles sintieron mucho miedo, no arriesgaron su vida por Jesús cuando lo arrestaron y aun cuando lo vieron resucitado
Afortunadamente para los apóstoles, pentecostés cambio todo. Jesús les había prometido enviarles al Espíritu Santo cuando subiera al cielo y efectivamente después de cumplir la misión que el Padre le encomendó, sobre la tierra, Jesús envió al Espíritu Santo el día, de Pentecostés a toda la comunidad de los creyentes, el cual llego de una manera muy especial. Hech 2, 1-4
El Espíritu significa fuerza, aire, aliento, soplo, vida, anima el corazón del creyente, lo renueva en su interior.
La realidad del Espíritu Santo en Pentecostés se manifiesta mediante unos signos visibles, exteriores.
-Las Lenguas de Fuego: son signo del amor que el Espíritu Santo infundio en las personas, este fuego es símbolo de vitalidad, de valentía, de purificación.
-El viento: es el símbolo de fuerza, de aliento de vida, de respiración.
-El escuchar y entender todos al Espíritu Santo: es el símbolo de unidad, de la presencia de un mismo Espíritu para toda la Iglesia.
El Espíritu Santo que es unidad, que actuó de manera eficiente en los apóstoles y en la primera comunidad cristiana, quienes dieron testimonio de verdadera comunión. Hech 2, 42-47
Ese mismo Espíritu Santo actúa hoy en la Iglesia al interior de cada creyente, fortaleciendo nuestra fe en Jesucristo, lo recibimos en los sacramentos.
El Espíritu Santo no esta fuera de nosotros, esta en lo mas intimo de nuestra vida espiritual como regalo de Dios.
Todos debemos vivir en un permanente Pentecostés, o sea, abiertos a la acción del Espíritu Santo que nos permite comportarnos como verdaderos hijos de Dios, llenos de amor, justicia, fraternidad y llevando una vida de oración.
Nuestro deber cristiano es demostrar la acción del Espíritu Santo por medio de nuestras acciones.
En unos momentos de oración, miremos hacia nuestro interior y pensemos en todos esos dones que el Señor nos ha regalado: dones físicos, intelectuales, espirituales, revisemos nuestra capacidad de amar, de aceptar, de tolerar, de orar; descubramos en esos dones la presencia del Espíritu Santo.



Reflexiones

1.    ¿Cómo se comportaron los apóstoles después de la muerte de Jesús?
2.    ¿Cómo actuó el Espíritu Santo en los apóstoles?
3.    ¿Qué cambios produjo el Espíritu Santo en los apóstoles?
4.    ¿Qué significa el Espíritu Santo para nuestra vida espiritual?
5.    ¿Cuáles son los signos visibles y sensibles del Espíritu Santo en Pentecostés?
6.    ¿Cómo descubrimos la presencia del Espíritu Santo en nosotros?
7.    ¿Cómo actúa el Espíritu Santo en usted?
8.    Confrontación Bíblica: Hech 2, 1-6


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