jueves, 14 de mayo de 2020

La ética es el arte de vivir.



La Ética es el Arte De Vivir.

 Etica. Grado sexto uno y tres. Tema # 3

Actividad: Lea con mucha atención la siguiente historia y en cinco o diez reglones escriba lo que le llamó más la atención.
Cómo se puede relacionar el trabajo de la campesina con la labor del profesor?.
Cómo fortalecía los valores la campesina?
Cómo fortalecía los valores el profesor?
Cómo puedo comparar la ética con una colcha de valores?
En una página del cuaderno, representar una colcha de valores, bien colorida.

Existió hace muchos años en una finca alejada de la ciudad, una humilde campesina que tenía por costumbre reunir retazos de telas de variados y vistosos colores y cuando tenía suficiente, se dedicaba  a unirlos uno a uno con una costura fina, firme y apropiada, juntaba de tal manera los  pedazos que no quedaba entre uno y otro la más mínima oportunidad para desunirse y desbaratar la obra.
 Después de muchos días y  semanas de coser los retazos con sus manos hábiles y delicadas, extendía su trabajo sobre la cama y sonreía frente al producto de su fe, de su confianza, de su autoestima y dedicación.
La obra era una colcha llena de colorido que alegraba los ojos de toda su familia, con peso suficiente para sostenerse sobre la cama y no estropearse en el suelo; era una colcha que entre costura y costura recogía calor para el amor de los esposos, era como un manto que cobijaba para dar descanso, calentaba para dar energía.
 Con los años la campesina murió, pero la colcha quedó y aún la conservan en la familia.
 Cerca de esta finca había una escuela con un solo maestro que tenía la misión de enseñar todas las asignaturas. Este docente, preparaba muy bien las clases para cumplir con eficacia y eficiencia su labor.
De él se decía que tenía, vocación y un modo extraño de dinamizar el aprendizaje: en matemáticas enseñaba la honradez, se aprende a hacer cuentas y a manejar los números decía para no engañarse, ni engañar a los demás. Enseñaba a multiplicar servicio, a sumar cooperación, a restar mala voluntad y dividir ganancias y virtudes entre todos. Unía las matemáticas con las sociales, relacionando las operaciones con el tiempo y el espacio.
 Hacía recorridos geográficos por el mundo y por la historia resaltando las bondades de los protagonistas. Valoraba no solo los inventores, los líderes y los generales, sino también a los soldados, a los indígenas, a los campesinos y a los labradores.
 Enseñaba a amar el arte, los artistas, las obras y los artesanos; mostraba la belleza y la conectaba con la    gratitud de Dios.
 En castellano con sinónimos, antónimos y conjugaciones mostraba la importancia de la comunicación expresada con palabras decentes, optimistas, sutiles, respetuosas y tolerantes.

En el área de dibujo dejaba volar la imaginación con símbolos que tuvieran significado para la vida, la familia, la patria, la identidad y el sentido de pertenencia a la madre tierra. Creía en el juego y se confundía con sus muchachos en movimientos lúdicos  que llenaban de alegría y de espontaneidad el aprendizaje
 Era un profesor que unía los valores a todas las asignaturas; como la campesina, que cosía retazos, este maestro cosía los saberes entre sí, con una costura que daba consistencia a todos.
Como aquella mujer, él tenía una colcha que se constituía en formación integral; era una sola educación que entusiasmaba a los estudiantes con el dinamismo necesario para mantener el interés del grupo. Entre materia y materia, la costura lograba que esta educación sirviera para la vida. Ninguna de las asignaturas era un retazo aparte: unidas concentraban calor, alegría y optimismo.
Era un profesor que reflejaba actitudes de amor por su trabajo. Entendía que lo valores no se enseñan, sino que se integran al estudio, al trabajo, no solo se hablan, se practican, se viven y se sienten.
MAS QUE A LA MENTE, LLEGO  AL CORAZÓN DE LOS JOVENES”.
Tomado del libro  la ética arte de vivir. Betuel Cano. Volumen 1

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