Religión. Grado
Noveno.
Actividad. Número
Diez. Debe
leer, realizar el resumen, escribir las preguntas y responderlas en el cuaderno
con la confrontación bíblica, como evidencia del trabajo realizado.
JESUS
ES LA PALABRA QUE SALVA.
Jesús es la palabra de Dios, pronunciada para que la
persona pueda oírla, verla, sentirla y recibirla, es la palabra que pone en
comunicación a Dios con la persona y a la persona con Dios. Jesús dice las
palabras de Dios; enseña lo que el padre le ha enseñado; habla lo que el padre
le ha hablado.
Por esta razón, la palabra de Jesús es espíritu y es vida
que produce la salvación a quien la oye.
Jesús es:
Palabra que crea al mundo y a la persona. “Todo fue hecho
por El”.
Palabra que obra la salvación; con una palabra Jesús
realiza los milagros: Al muerto Jesús le dice levántate y al instante se
levantó. Al ciego le dijo. Quieres ver? Pues ve. Al leproso le dijo, quedas
limpio. Al paralítico le dijo, toma tu camilla y vete.
Palabra que perdona los pecados y devuelve la vida; Jesús
dice a la pecadora, yo tampoco te condeno; vete y no peques más, y la mujer fue
salvada de la muerte.
Con la palabra Jesús calma la tempestad, multiplica los
panes, convierte a los seguidores.
Palabra que orienta y le enseña a la persona el buen camino
de la vida; las parábolas, las bienaventuranzas, son palabras de vida, que
contienen enseñanzas sobre el sentido de la vida.
Hoy la iglesia habla y actúa por la palabra de Dios, el
evangelio de Jesús comunica la vida y la salvación dada. La iglesia no es la
palabra de Dios, sino que ella es la servidora de la palabra, la iglesia tiene
su fuerza, su poder en la palabra que comunica.
La parábola del sembrador nos muestra tres clases de
terrenos frente a la semilla sembrada; una tierra dura como el camino, la
tierra con piedras y espinas y la tierra buena; las tres clases de tierras son
las tres actitudes que podemos tener frente a la palabra de Dios, ante Jesús
que nos habla.
Todos oímos la palabra de Dios, pero no la escuchamos, resbala
y se pierde; otros la acogen con alegría, pero son débiles y la cambian por
otras cosas de la vida. Los que la acogen y la guardan producen muchos frutos,
crecen en el amor, en la responsabilidad, en la convivencia.
Jesús compara la vida de los que escuchan la palabra y no
la guardan, con una construcción hecha sobre la arena y como viene la lluvia y
se arrastra todo, Y los que escuchan su palabra y la ponen en práctica los
compara con una edificación hecha sobre una roca y como por más tempestades que
lleguen todo permanece firme,
lo mismo es nuestra vida.
REFLEXIONES.
1- Por
qué la palabra de Jesús es salvadora?
2- Cómo
influye la palabra de Dios en nuestra vida moral?
3- Qué
importancia tiene la palabra de Dios para la iglesia?
4- Cuál
es nuestra actitud frente a la palabra de Dios?
5- Dónde
está construyendo su vida, sobre arena, o sobre roca?
6- Confrontación
bíblica. Jn 1,
1 - 5.
9 - 14.
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